Apecva | Un apasionado del deporte
Entrevista realizada en junio de 2008
Entrevista a José V. Portolés Montañés
José V. Portolés Montañés es un apasionado del deporte en general y del fútbol en particular. Desde sus comienzos en el deporte profesional, su interés por mejorar y aplicar nuevos métodos a la mejora del entrenamiento deportivo ha sido una constante, rechazando siempre el conformismo en el que caen todos aquellos que piensan que “en el Fútbol ya está todo inventado”. Y siempre ha defendido la psicología aplicada al deporte (en su caso, al fútbol) pues, como suele decir, el jugador es “una persona inteligente, creativa y única” y el entrenamiento debe respetar esto actuando desde “lo personal a lo futbolístico”. Ha sido preparador físico, segundo entrenador, director deportivo o coordinador técnico de equipos como el Real Madrid, CD Castellón, Villarreal CF, Albacete, Sporting de Gijón, Vissel Kobe (Japón), Rayados de Monterrey (México), la Selección Nacional de Costa Rica o el Valencia CF, entre otros. Es uno de los miembros fundadores de la Associació de Psicología de l’Esport de la Comunitat Valenciana.
APECVA: Eres miembro fundador de la Associació de Psicologia de l’Esport de la Comunitat Valenciana, ¿cómo empezó la asociación?
Portolés: Fue a raíz de un Congreso Nacional de Psicología celebrado en Valencia. Joan Riera (uno de los grandes pioneros de la psicología del deporte en España) nos estimuló a los presentes que éramos de aquí a que formáramos una asociación en la Comunidad Valenciana y formamos una comisión. La Associació Catalana de Psicología de l’Esport (ACPE), que ya llevaba unos años de funcionamiento, nos ayudó y apoyó en todo lo que necesitamos.
APECVA: ¿Cómo continuaste en la asociación?
Portolés: en el 87 empecé ya a trabajar como profesional de la preparación física en Castellón y ya no intervine demasiado en las acciones de la asociación, aunque nunca he perdido el contacto.
APECVA: Has trabajado gran parte de tu carrera deportiva como preparador físico con Benito Floro y, desde hace ya unos años, se os ha considerado como firmes valedores de la figura del psicólogo en el ámbito del deporte. ¿Cómo empezó todo?
Portolés: Cuando, en la temporada 88-89 entré a formar parte con Benito Floro en el Villarreal CF, ya le propuse incorporar la figura de una sofrólogo que conocíamos para que trabajara con nosotros. Conocía del trabajo de un sofrólogo en Osasuna y, a raíz de ello, había hecho un curso de sofrología en el Hospital Provincial de Castellón. Al final no la pudimos incorporar al Villarreal. En aquella época esto sonaba a “chino”. Después, cuando firmamos por el Albacete, incorporamos como psicólogo a Emilio Lamparero, que ya tenía alguna experiencia como psicólogo del deporte.
APECVA: Vuestra etapa en el Albacete fue muy sonada. Pasasteis en tres temporadas de la Segunda División B, a quedaros a las puertas de la UEFA en Primera División, para después fichar por el Real Madrid…
Portolés: Al acabar el año con el Albacete en Primera División nos invitaron a un curso en Las Palmas donde conocimos a Jesús García Barrero y a Rosana Llanes, que estaban trabajando en el Sporting de Gijón como psicólogos (Jesús fue el que hizo el magnífico trabajo con la Selección Olímpica de Fútbol medalla de Oro en Barcelona’92). Eso fue un punto de inflexión para nosotros. Al venir de ese viaje, llamaron a Benito para reunirse con D. Ramón Mendoza. Fichamos por el Real Madrid y una de las condiciones que pusimos era seguir trabajando a nivel psicológico.
APECVA: Y trabajasteis con psicólogo…
Portolés: Nosotros queríamos seguir trabajando con Emilio Lamparero, que estuvo con nosotros en Albacete, pero el club nos puso en contacto con Emilio Cidad. En nuestro segundo año en el Madrid, ya trabajamos con Lamparero.
APECVA: Y el Sporting, después en México, Japón…
Portolés: En el Sporting estuvimos muy bien con Jesús García Barrero y con su mujer, Rosana Llanes. En México, en Monterrey, tuvimos un psicólogo que nos ayudó, sobre todo en el trabajo social, en el de grupo, ya que allí los jugadores son individualistas, y desarrollamos el sentido colectivo para formar un grupo fuerte. Casualmente, cerca de Monterrey, de la frontera con los Estados Unidos, ya en territorio USA, hay una ciudad, Mc Allen, que es para los mexicanos como Andorra para nosotros, donde hay unas grandes superficies comerciales. Allí encontré libros que me resultaron de mucha utilidad y que me introdujeron al coaching y a la neurociencia. En Japón no tuvimos ninguna experiencia con un psicólogo, ya teníamos bastante con poder comunicar lo que queríamos a través de un traductor… Además, la cultura es muy distinta a la nuestra y eso es un gran hándicap.
APECVA: También trabajaste con la Selección Nacional de Costa Rica, preparando el Mundial de Corea-Japón…
Portolés: Allí trabajamos con Germán Retana, que él mismo se define como un “especialista en desarrollo personal”. Con él desarrollamos un trabajo entre el cuerpo técnico y el especialista en psicología para elaborar propuestas prácticas para el jugador, buscando ejercicios de entrenamiento y prácticas adecuados. También hay que tener en cuenta que allí las concentraciones para los partidos internacionales son de unos diez o doce días, y no de cuatro o cinco, como aquí. Hay que llenar el tiempo y lo hicimos con cosas que nos resultaron muy útiles.
APECVA: Y has seguido aplicando la psicología en los sitios donde has estado… Para ti, ¿cuál debe de ser la función del psicólogo del deporte?
Portolés: El psicólogo es importante realizando su aportación en dos grandes líneas de intervención. Por un lado intervención deportiva y personal con jugadores para enseñarle a mejorar en relación a actitudes, procesos mentales, técnicas psicológicas para afrontar diferentes situaciones de la vida personal y profesional… Y la segunda gran función es la ayuda al entrenamiento, elaborar prácticas de entrenamiento y comunicación entre el cuerpo técnico y jugadores, que facilite la cohesión del grupo, el sentido colectivo y el compromiso de cada jugador para ser mejor día a día y para aprender a situarse en el estado ideal de rendimiento.
El psicólogo debe ser una persona que ayude a mejorar la calidad de entrenamiento, en cuanto a la acción sobre el jugador; y mejorar el nivel del entrenador analizando su intervención, su relación con el jugador, su modo de comunicación y todo lo relacionado con el entorno del fútbol profesional. En unos casos la intervención será directa y en otros indirecta a través del entrenador. Sobre todo, donde creo que más debe aportar sus conocimientos es para una aplicación práctica en el día a día del entrenamiento, realizando conjuntamente con el cuerpo técnico actividades prácticas.
APECVA: ¿Cuál crees que debe de ser la formación o los conocimientos del psicólogo aplicado al deporte (o al fútbol, que es el caso que más conoces)?
Portolés: Para mí, lo importante es que el psicólogo ayude, con sus conocimientos, mucho a la actividad práctica, sobre todo a definir un contexto de trabajo atrayente y estimulador, donde la comunicación fluida facilite las relaciones, y donde se vea al especialista en psicología como un componente más del grupo interdisciplinar ayudando a veces a desarrollar actividades prácticas. Además, debe de saber estar en un segundo plano, sin pretender nunca el excesivo protagonismo. El psicólogo debe ayudar a que el jugador saque todo su potencial y que, como aprendí de la cultura oriental en mi estancia en Japón, el jugador llegue a SER el partido; es decir, que el futbolista fluya, que pueda abstraerse de todo y vivir el aquí y el ahora del partido y el juego. Por último, en la vertiente directiva, ayudar al entrenador y al cuerpo técnico para ese cometido, lo que supone enseñar al entrenador a ser un excelente “observador” para detectar estos detalles que son más decisivos de lo que pensamos en el rendimiento del jugador y del equipo. Y el psicólogo debe estar formado para ello.
APECVA: Muchas gracias por tu colaboración. Te deseamos lo mejor en tus futuros proyectos.
Entrevista realizada por David Peris Delcampo para www.apecva.com, en junio de 2008